Una Alumna Ejemplar 
La semana pasada tuve que quedarme en el despacho trabajando hasta muy tarde. Tenía muchos exámenes que corregir y, aunque la asignatura que impartía no era importante, para algunos de mis alumnos suponía terminar con su carrera.
A eso de las diez llamó a la puerta Eva, una de mis alumnas, preocupada por el resultado de su último examen. Eva era ambiciosa y jamás se conformaba con nada, a pesar de ser la mejor de la clase. Ese día llevaba puesta una minifalda y una camiseta ajustada que marcaba todo su cuerpo y hacía que me costara concentrarme en lo que contaba. Me dijo que necesitaba sacar buena nota y mientras se levantaba de su asiento afirmó, "haré lo que sea para conseguirlo".
Poco a poco avanzó hacia mí sonriendo al tiempo que repetía "lo que sea...". Se quitó la camiseta mostrando unos pechos grandes que se movían a cada paso que Eva daba. Se que me deseas, desde el primer día que me viste en clase supe que esto tenía que ocurrir. Sin mediar palabras me desabrochó los pantalones y con los dientes bajó mis calzoncillos. Después de eso ya no pude controlar mis impulsos, la eché en la mesa y le levanté la falda. No me extrañó comprobar que no llevaba bragas, su coño húmedo me estaba esperando. La monté salvajemente mientras la escuchaba gemir como la zorrita que era. Ese día me la follé encima de la mesa, en el suelo y contra la pared y, por supuesto, le puse un diez, nunca he tenido una alumna tan aplicada.
Autor: Webmaster TiasInfieles.es (05/10/2009)